El banco me pidió una contraseña imposible de adivinar. Escribí NoSeLaDigoANadie, pero la rechazó porque necesitaba un número, una mayúscula y un carácter especial. Ahora uso NoSeLaDigoANadie7!, y me siento menos seguro porque hasta el cajero sabe que estoy gritando.
Humor artesanal
Broma Online
