Mi frigorífico se conectó al móvil y empezó a mandarme avisos cada vez que abría la puerta. Al principio decía cosas útiles, como que faltaba leche; ayer me notificó que no estaba buscando comida, sino evitando mis problemas. Lo peor es que ahora, cuando lo abro de madrugada, enciende la luz del baño: ya ni siquiera finge que busco comida.
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